23/1/15

Acuicultura: buena para la economía noruega, amenaza para el medioambiente

Cómo es posible que en el año 2 014 se escaparan 300 000 peces de las piscifactorías noruegas y en el 2 015 se han escapado 100 000 en un solo fin de semana? Las cifras varían según las fuentes porque no se informan de todas las fugas, por lo que los 100 000 bien pueden 200 000 según explica Reidar Staalesen del Partido del Trabajo de Bergen y de la asociación de pescadores deportivos, tras los devastadores efectos de la tormenta Nina. Hay tres fugas reportadas, hay sospecha de fugas en otros dos complejos a causa de la tormenta.

Nina fue una tormenta con una fuerza que no se había visto en 20 años. Las consecuencias del temporal no fueron "solo" casas destrozadas, árboles tronchados, cortes de electricidad y otros daños materiales. Ella ha hecho daños en la región de Vestland que no son fáciles de satisfacer por las compañías de seguros y menos aún de solucionar.

Las piscifactorías deberían tolerar la fuerza de los huracanes. Tienen que aguantar las condiciones que se dan en cada localidad. Esto se realiza mediante investigaciones locales que son necesarias para conceder los certificados necesarios para establecer una piscifactoría.

Las primeras fugas reportadas se compusieron de peces triploides, es decir estériles manipulados genéticamente, por lo que no pueden aparearse con el salmón salvaje y por ello no suponen un riesgo de cruce genético. Ahora se sabe que la mitad de los peces fugados eran estériles pero la otra mitad no. El pez que se ve en la foto está claramente demacrado, es débil, tiene deformaciones y ha pasado toda su vida encerrado en una granja. Ahora son cientos de miles los que se han escapado en los últimos años.

Alguien tiene que ser demandado. Van a ser los que se dedican a la acuicultura? O bien serán las autoridades? Desde un punto de vista jurídico el que contamina es responsable y las autoridades las que tienen que vigilar y hacer que se cumplan las reglas.

Aquí las autoridades están fallando en su deber de preservar al salmón salvaje, que es nuestra marca nacional, nuestra naturaleza y nuestra diversidad biológica. Mientras tanto las autoridades y los acuicultores se ganan buenos ingresos económicos otro año más mientras nuestra naturaleza y nuestros ecosistemas son destruidos poco a poco.

Hoy mismo se informa en los medios de comunicación noruegos de la pena de cárcel impuesta al jefe de producción de Gieg Seafook en Finnmark por el Tribunal Supremo de Noruega por mentir sobre las cifras de piojos de salmón y salmones encerrados en las jaulas. Es la primera vez que el tribunal se pronuncia en un caso de criminalidad medio ambiental y por ello sienta un precedente.

Fuentes: kyst.no , bt.no