6/11/14

2 000 reductores de velocidad en la capital noruega

Reductores de velocidad -medida para mejorar la seguridad vial en zonas residenciales.
Es un objetivo de Samferdselsetaten (administración municipal de tráfico) mejorar la seguridad vial. La experiencia demuestra que la reducción del límite de velocidad y los reductores físicos de velocidad es la mejor forma de conseguirlo en zonas residenciales.

La Administración de tráfico recibe muchas solicitudes de habilitación de reductores de velocidad por parte de vecinos, de los barrios, escuelas, jardines de infancia y otros.
La realización de nuevos reductores de velocidad exige una resolución municipal y para ello hay que preparar el caso de forma amplia. Trabajamos barrio por barrio y realizamos un plan integral para cada uno de ellos. Los representantes vecinales son un actor principal a escuchar en estos casos. La administración trabaja cada año con entre 2 y 5 barrios para sustituir nuevos reductores de velocidad.

Criterios a seguir.
La administración no tiene criterios especiales para construir reductores de velocidad. Los reductores se construyen principalmente en zonas muy concurridas y donde el nivel de velocidad es alto en relación con el límite de velocidad. Se valora también la construcción de reductores en zonas especialmente peligrosas donde se producen accidentes, y para preservar la seguridad peatonal en cruces (en especial en zonas de guarderías y escuelas, donde transitan muchos niños).

Los reductores de velocidad se construyen principalmente en zonas donde la velocidad máxima permitida son los 30 km/hora, pero también son buenos candidatos los de 40 y 50 Km/hora. En Oslo no se avisa con señales de tráfico de la existencia de reductores de velocidad, aunque el primer obstáculo que se encuentra en una zona de 30 km/hora se recomienda marcarlo con una señal. En las calles de zona de 30 km/h donde transitan muchos niños y peatones en general se recomienda conducir con extrema precaución de acuerdo a las reglas de tráfico. En calles y carreteras con límite de velocidad superior a 30 km/h se instalan señales avisando de la existencia de los reductores y también pintadas en el suelo.

Durante más de 20 años ha estado la administración de tráfico utilizando los reductores de velocidad para mejorar la seguridad vial, pero en algunos casos no se pueden utilizar porque:

-son un obstáculo para la buena accesibilidad de vehículos de urgencias y del transporte colectivo
-pueden provocar accidentes y caídas dentro de los autobuses urbanos, porque habitualmente hay muchos pasajeros en el interior
-los reductores de velocidad pueden provocar aumento del ruido a causa de la necesidad de frenar y acelerar cuando se pasa sobre ellos y por conducir encima de ellos a gran velocidad
-pueden provocar vibraciones en los edificios cercanos que no tengan condiciones idóneas en sus cimientos

Diferentes tipos de reductores de velocidad
En la actualidad la mayoría de las calles de zonas residenciales tienen establecida una velocidad máxima permitida de 30 km/h y medidas para evitar la velocidad como los reductores habituales. Son estos los que tienen el mejor efecto para reducir la velocidad y con ello las estadísticas de accidentes.

En las calles de Oslo hay unos 2000 reductores de velocidad.

Reductores habituales: se utilizan en zonas residenciales, sobre todo en zonas de 30 km/h, aunque también se pueden utilizar en zonas de 40 y 50 km/h.

Mini reductores: se utilizan en zonas de tránsito del transporte colectivo donde hay pocos autobuses funcionando y donde no son necesarios reductores habituales. La instalación de los mini reductores se valora minuciosamente y son solo utilizados normalmente en sitios donde hay necesidad especial de reducir el nivel de velocidad (por ejemplo en en las inmediaciones de escuelas). Sin embargo tienen poco efecto de reducir la velocidad de los autobuses y otros vehículos grandes. Las condiciones del lugar (ancho de carretera, aparcamiento, etc.) deben adecuarse también para conseguir la reducción de la velocidad.

Paso peatonal levantado: se utiliza habitualmente en escuelas y sitios donde muchos peatones tengan necesidad de cruzar una calle con mucho tráfico. Estos pasos peatonales elevados son caros de realizar y por ello solo se utilizan en cruces importantes.

Estrechamientos: el efecto que puedan tener depende de la cantidad de tráfico que haya. El estrechamiento de una vía circulatoria es cara y ocasiona problemas a las máquinas quitanieves. El estrechamiento de la calzada procede tan sólo en casos muy especiales y por ello se hacen muy pocos.

Carriles para esquí/obstáculos en los márgenes: se han probado experimentalmente en algunas partes de la ciudad de Oslo. El efecto reductor de la velocidad no se ha demostrado eficiente. Es por ello una medida es desuso.

Solicitudes de medidas reductoras de velocidad.
Si deseas que se lleve a cabo una obra o que se mejore la ya existente te rogamos te pongas en contacto con la administración de tráfico.