14/1/15

Noruega ante la defensa del individuo contra el Estado

Ha pasado un año y medio desde que Edward Snowden hizo pública la vigilancia masiva que la NSA realiza sobre los ciudadanos normales y corrientes. Esto provocó una vuelta de tuerca en el debate de la defensa del individuo ante la vigilancia estatal de las herramientas que utilizamos a diario como el correo electrónico, teléfono, navegación por la red, y que puso de manifiesto la absoluta impunidad y capacidad de vigilar todo lo que se desee siempre que se cuente con la voluntad y los recursos necesarios.

Ahora, el director de Control de Datos (Datatilsynet) advierte sobre lo que según él van a ser los tres principales retos para la defensa de la persona en el año que empezamos:

  • La propuesta gubernamental para nuevas medidas de vigilancia.

  • La nueva legislación europea.

  • El uso comercial de las informaciones personales.

El Gobierno ha anunciado un nuevo paquete de medidas para combatir el terrorismo. Probablemente se propondrá que el PST pueda vigilar el tráfico de datos, como por ejemplo supervisar los teclados de los aparatos, y utilizar receptores de tráfico -del mismo tipo que Aftenposten hace poco reveló la presencia de varios en el centro de Oslo.

Probablemente también propondrán que la policía tenga acceso a todavía más fuentes oficiales de registro. En agosto la jefa del PST ya pidió autorización para espiar masivamente y analizar las costumbres de la gente en la red a lo largo del tiempo. Los partidos en el Parlamento se negaron a ello.

La policía por supuesto que tiene que tener buenas herramientas para combatir la criminalidad grave, pero las libertades civiles no tienen que sufrir por ello. Varias de las propuestas que se van a realizar van a contribuir precisamente a ello.

Agencias e instituciones noruegas tienen un gran trabajo por realizar. La actividad de Control de Datos descubre de forma periódica grandes fallas en las rutinas internas de seguridad en el tratamiento de información de las personas. Muchas instituciones no saben qué es lo que tienen almacenado, no tienen procedimientos para su acceso y borrado.

Este año que empieza va a ser también explosivo en lo concerniente a la venta de datos personales con fines comerciales. En la actualidad existen mercados y foros donde se venden perfiles de usuarios lo mismo que se negocian barriles de petróleo. Por ejemplo miles y miles de perfiles de treintañeros interesados en coches, que les gusta el sushi y que tienen un puesto de trabajo como funcionarios.

Especialmente preocupante es el que "empresas" quieran averiguar muchas cosas sobre nosotros. No sólo qué es lo que nos gusta hacer, sino que a través del uso que hacemos de nuestra navegación en la red se pueden desprender importantes informaciones sobre qué es a lo que tenemos miedo, enfermedades, qué pensamos políticamente o qué orientación sexual tenemos.

Fuente: personvernbloggen.no