5/11/14

Vivir en Noruega: cuidado con ciertos arrendadores

Moho y hongos en el cuarto de baño, instalaciones eléctricas defectuosas, salidas de emergencia bloqueadas y ausencia de alarmas contra incendios. Este es el panorama que se encuentran demasiados estudiantes y aprendices inmigrantes laborales en el mercado inmobiliario.

En el otoño se produce una demanda extraordinaria en el impredecible mercado inmobiliario del alquiler. Mucha gente anda desesperada buscando un sitio para vivir y se ven en la necesidad de aceptar viviendas que nunca deberían ser alquiladas. En casos concretos las habitaciones son una auténtica potencial hoguera. En otros casos los baños llenos de humedad y moho pueden dañar la salud. Un mercado inmobiliario sometido a presión le da espacio a los alquiladores poco serios preocupados por obtener una mayor rentabilidad económica.

Las personas que vienen a Noruega en busca de trabajo se encuentran a menudo con los problemas del alquiler de vivienda directamente en la cara. Las consecuencias son para muchos el hacinamiento en viviendas que a menudo no tienen un mínimo de habitabilidad y que en ocasiones son directamente peligrosos.

Para solucionar esta situación es importante el construir las suficientes viviendas para estudiantes. Esto reducirá la demanda. Con la apuesta del gobierno se triplica ahora la construcción de nueva vivienda. El gobierno se ha comprometido asimismo a continuar asignando fondos para la construcción de 1.000 nuevas viviendas estudiantiles anualmente.

LO está preocupado de que la política inmobiliaria sea una parte importante de la política de la solidaridad y el reparto. El mercado del alquiler es una parte importante del mercado inmobiliario, pero en Noruega se ha desarrollado muy pobremente en la dimensión colectiva y social. Por ello pensamos que es necesario construir más viviendas para el alquiler con ayudas públicas y administradas por los municipios y no por actores comerciales privados.

En la actualidad tan sólo el 5 por cien de la vivienda en general es vivienda protegida en Noruega; son viviendas propiedad del Estado que se asignan por motivos sociales y a menudo por un período de tiempo determinado. En Dinamarca el porcentaje es del 20 por cien y en Suecia del 23 por cien. Noruega debe aprender de sus países vecinos y adecuar la legislación para la construcción de más viviendas de alquiler no comerciales. Esto favorecerá la estabilidad del sector del alquiler y reducirá la demanda en el mercado inmobiliario para estudiantes, aprendices y extranjeros en busca de trabajo.