5/11/14

Pacientes en las cárceles noruegas

En los años 80 se traspasó la responsabilidad del sistema sanitario en las instituciones penitenciarias desde el ministerio de justicia hacia el ministerio de sanidad. Este “modelo importado” debería asegurar a la población presa un servicio sanitario libre e independiente. En la actualidad están encerradas en las cárceles noruegas 3500 personas, tanto condenadas como sospechosas. Los 49 servicios sanitarios específicos para las cárceles son pequeñas y aisladas unidades municipales, con insuficiente personal y bajos recursos financieros. El puesto como médico de prisión no es rara la vez que es ocupado por médicos en turnos, sustituciones o bien por obligación. Los médicos trabajan a tiempo parcial, normalmente con una jornada reducida, y además están mal organizados.

Muchos de los presos sufren problemas de dependencias, cuadros psiquiátricos y enfermedades somáticas. Además, la limitación de libertad es en sí misma nociva para la salud. El aislamiento sensorial y social puede conducir a la apatía y después a la depresión o psicosis. Cuatro semanas de aislamiento aumentan el riesgo relativo de disturbios psiquiátricos graves 20 veces (1). Noruega es criticada de forma regular tanto por Naciones Unidas como el Consejo de Europa por el uso que se hace de la prisión preventiva con incomunicación, la última vez en el 2.006. En la página 2472 del presente número presentan Sørland y Kjelsberg los resultados de sus investigaciones sobre la salud mental de varones adolescentes que se encuentran en prisión preventiva.

Los pacientes que se hallan internados es un grupo vulnerable y delicado que tiene necesidad de un aparato sanitario que funcione bien. El esfuerzo realizado para mejorar este servicio hacia el colectivo presidiario ha sido mayormente expresado por las autoridades judiciales que por las sanitarias (2,3). Por ejemplo puede citarse que en la reforma ministerial de sanidad se dedican tan solo tres líneas sobre el servicio sanitario en las cárceles. Hay que apostar decidida y concretamente en investigación y desarrollo en la medicina noruega en las cárceles. La asociación de médicos puede aportar cosas y también exigir a las autoridades sanitarias mayor esfuerzo y compromiso. Los centros médicos de las cárceles deben equiparse adecuadamente para poder aportar a los presos servicios sanitarios buenos y adecuados, para que las intenciones de los años 80 se hagan realidad.

Fuente: tidsskriftet.no