4/11/14

Noruega, una isla laboral en Europa

El desempleo entre la juventud aumenta en Europa. En nuestros países vecinos como Suecia y Finlandia está ahora por las nubes. Casi uno de cada tres jóvenes está sin empleo. En Suecia el desempleo juvenil se ha casi duplicado en diez años. Y esto es lo que se puede comprobar en el sector servicios noruego, que se ha beneficiado de la ayuda de los suecos los últimos años. Noruega se diferencia positivamente del resto. Pero de cualquier forma son los jóvenes los que más problemas tienen para entrar en la vida laboral. Al mismo tiempo que varios sectores están necesitados de fuerza laboral joven, carne fresca, el cuello de la botella del puesto de trabajo es estrecha. Sin experiencia laboral, sin posibilidades de encontrar trabajo. Es un círculo vicioso difícil de romper.

En el grupo de edades de los 25 a los 29 años el desempleo era el doble que entre los que se encuentran en los 50, en el mes de septiembre. El desempleo es también mucho más bajo entre los que están en los 60 que los que todavía están en la veintena, según Aftenposten.

Un permanente aplazamiento de la vida laboral afecta a cada vez más jóvenes. Mientras tanto en la primavera se hizo público un informe elaborado por Vista Analyse por encargo del ministerio de la infancia, la igualdad y la integración que mostraba que en los últimos años se ha triplicado el número de jóvenes que perciben algún tipo de prestación por incapacidad. Y estos no aparecen en las estadísticas de desempleo. Algo más de 11.500 jóvenes por debajo de los 29 años recibió pensión por incapacidad en el 2.009.

Un alto porcentaje de desempleo juvenil es un síntoma de enfermedad en la sociedad. Cuando crece tanto como lo está haciendo en Europa, es una advertencia que ni Noruega puede evitar el tener que afrontarla. También socialmente son grandes sumas de dinero a ahorrar. El informe de esta primavera mostraba que la sociedad puede ahorrarse 1.000 millones de coronas si se ponen en práctica medidas que reduzcan el número de incapacitados en 100 personas. El ahorro se manifiesta en menores costos de tratamiento y de impuestos de la financiación. Además se muestra que los jóvenes que salen de la vida laboral de forma temprana son más difíciles de reintegrar al trabajo más tarde.

Noruega tiene la posibilidad de conseguir que el desempleo juvenil no aumente. No solo porque hay necesidad de fuerza de trabajo, sino porque tenemos recursos para prepararnos. Una población cada vez más envejecida va a exigir mucha más gente en el trabajo. Por ello debe ser también legítimo el poner exigencias al joven desempleado. Hay jóvenes que no responden a sectores y profesiones seguras. Especialmente una buena parte de los trabajos relacionados con la formación profesional tienen problemas para encontrar jóvenes. Una parte de estas profesiones están en peligro de desaparecer.

Una de las medidas más importantes para frenar el aumento del desempleo juvenil es asegurar la formación y el sistema educativo. Ofertas especializadas de formación para los jóvenes con menor formación es uno de los caminos a seguir.