2/11/14

Entrevista a líder de Derecha noruega

Kåre Willoch cree que la política económica del Partido del progreso traerá la crisis global financiera a Noruega. El teme que la victoria de la coalición Derecha-Partido del progreso en las elecciones del 2.013 puede conducir al colapso de los partidos conservadores.

-Si se lleva a la práctica la economía política del Partido del progreso, se sientan los cimientos para que también Noruega se vea afectada por el tipo de crisis que hemos visto sacudir el mundo los últimos años. Si hay algo que hemos aprendido los últimos años, es que este tipo de crisis son una catástrofe para la gente de la calle, dice él para Klassekampen.

Miedo al Frp.

Willoch se encontraba entre los participantes en un debate organizado por la organización liberal Civita en uno de sus desayunos de los lunes bajo el título: "La oleada de la Derecha: Cuánto va a profundizar?". Al mismo tiempo que Derecha y Partido del progreso obtienen importantes avances en las encuestas electorales, los dos partidos han desarrollado una colaboración más estrecha desde las elecciones del 2.009.

Willoch tiene miedo de que las promesas del Frp de recortar impuestos -combinada con el aumento considerable de las aportaciones estatales para construir carreteras y al sector sanitario- va a llevar a Noruega a las mismas dificultades en las que muchos países europeos se encuentran ahora.

-Un problema principal en los países que ahora están afectados por la crisis ha sido la parálisis de los estados para oponerse a un mayor endeudamiento y gasto público. Si se aceptan estas exigencias en mayores gastos, nos arriesgamos a que la crisis, de la que de momento nos hemos escapado, también llegue aquí, dice él.

Este político veterano de Derecha ya ha advertido con anterioridad contra una coalición gubernamental con el Frp, y por eso sorprendió a muchos cuando en una entrevista con Klassekampen en el otoño manifestó que Derecha tenía que abrirse para formar gobierno junto con Siv Jensen y compañía. El lunes repitió Willoch que las condiciones para una coalición de este tipo debe ser que el Frp acepte las líneas económicas de la política de Derecha.

Efecto boomerang.

A pesar de los reiterados intentos del moderador del debate Eirik Vatnøys para hacer hablar al ex presidente de gobierno sobre los puntos en común de Høyre y Frp, Willoch se mostró más centrado en advertir que un gobierno de coalición conservador puede dar un efecto boomerang dramático.

-Si se ganaran las elecciones del 2.013 en base a una oleada de promesas del Frp, se asientan también las bases para sufrir grandes pérdidas en el 2.017. Por ello hay que tener mucha precaución y no crear expectativas irreales. No se puede creer que se pueda reducir el precio de la gasolina en dos coronas, retirar todos los peajes de las carreteras, aumentar las partidas presupuestarias para construir carreteras y al mismo tiempo reducir el tráfico en las grandes ciudades, dice él.

El Partido del progreso es el único partido con representación parlamentaria que quiere suprimir la llamada regla de actuación, la cuál dice que no se va a utilizar más dinero proveniente de la venta del petróleo en los presupuestos generales del Estado que no supere los rendimientos anuales del fondo soberano. Si la economía noruega quiere afrontar el aumento demográfico de los ancianos que se nos viene encima sin salir mal parada, dice Willoch, Derecha tiene que plantearle exigencias duras de moderación al Frp.

-Los efectos financieros del envejecimiento en la población están muy infravalorados. Hay que ser conscientes de que todos los recortes de impuestos que conlleven a aumentar el consumo privado, hará todavía más difícil el reclutamiento de personal en el sector sanitario.

-¿Quiere esto decir que los partidos de derechas tienen que dejar de reclamar menos impuestos?

-No. La reducción de impuestos puede ser buena para estimular la economía. Pero otra cosa totalmente diferentes es rebajar los impuestos exclusivamente para aumentar el consumo privado. La política económica del Frp lleva consigo que el aumento del consumo privado aumentará todavía más rápido que lo que hace actualmente.

Exige claridad al gobierno.

Como explicación de por qué de todas formas desea una colaboración con el Frp, Willoch responde que la líder de Derecha Erna Solberg ha planteado exigencias claras para una coalición de gobierno. Ella ha dicho entre otras cosas que la Derecha en el gobierno será un avalista para que la regla de actuación se mantenga.

-El Partido del progreso debe concentrarse en las partes de su política como partido que son comunes con las de Derecha, sonríe Willoch.

Tor Mikkel Wara, antiguo parlamentario del Frp y que también participó en el desayuno de Civita, protesta contra las proposiciones de Willoch.

-No se puede decir que se excluye la política del Frp antes de haber empezado a discutir sobre cómo hacer un proyecto común.
Yo no creo que sea una buena forma de comenzar una coalición si de entrada se tacha la economía política del Frp como extremista, dice Wara, que en la actualidad es socio junto con Bjarne Håkon Hanssens en la asesora First House.

El opina que es decisivo que Derecha y Frp encuentren juntos un mayor entendimiento que el actual.

-La mejor carta del Partido del trabajo en las elecciones será el caos entre los conservadores. Ya vimos lo efectivo que esto fue en el 2.009. Por ello es totalmente necesario que los partidos no socialistas den un mensaje claro para apoyar una coalición con el Frp. Si no lo decimos así, Derecha intentará inmediatamente crear gobierno junto con los partidos de centro, dice Wara.

Willoch se muestra de acuerdo con que los partidos conservadores tienen que presentarse con una alternativa de gobierno transparente, pero niega que corra prisa el conseguir que Venstre y el Partido popular cristiano apoyen una coalición conservadora.

-Yo estoy de acuerdo que la clarificación del tema de gobierno es necesaria. Pero también creo que hay que darles un poco de tiempo a los partidos de centro. Esto es a menudo lo que hay que hacer en política para algunos cambien de parecer, termina él.